El cuidado personal, conocido popularmente como tuición, se relaciona con una serie de deberes y derechos que corresponde por lo general a los padres de una niña, niño o adolescente.
Cuando los progenitores viven juntos ambos tienen el cuidado personal de los hijos, pero los conflictos pueden aparecer si se produce un quiebre de la pareja y dejan de compartir el mismo hogar.
“Cuando se separan los padres se enfrentan a esta situación de determinar cómo van a regular lo relacionado a los hijos: quién va a ejercer el cuidado personal, con quién vivirán, qué padre o madre sale del hogar y van a tener que acordar lo que se conoce comúnmente como régimen de visitas (Relación directa y regular). También, determinar qué pasará con la pensión de alimentos de aquel progenitor que no vive con los hijos y tiene la obligación de pagar una suma de dinero”, explica la abogada de grupodefensa.cl Begoña Farías.
Frente a este tipo de situación el cuidado personal será detentado por el progenitor con quien vive el niño/a tras la separación familiar.
¿Qué responsabilidades conlleva el cuidado personal de los hijos?
La persona que tenga a cargo la tuición o cuidado personal del menor de edad deberá: criarlo, cuidarlo (darle un hogar) y educarlo, en definitiva, procurar su mayor realización espiritual y material posible teniendo siempre en consideración el interés superior del niño, niña o adolescente.
La persona a cargo del menor de edad deberá vivir con él y tomar decisiones vinculadas a diferentes necesidades del hijo, como la educación y salud.
¿Podemos ponernos de acuerdo para el cuidado personal?
Farías explica que si existe una buena relación entre los padres la decisión de quién tendrá el cuidado personal del hijo puede pactarse entre ellos, incluso acordar el cuidado personal compartido y formalizar esta decisión en una escritura pública, o sesión de mediación familiar. Sin embargo, cuando no existe posibilidad de llegar a un acuerdo surge la posibilidad de demandar ante Tribunales de Familia, previamente se debe haber pasado por un proceso de mediación.
Demanda de cuidado personal
El objetivo es lograr que otra persona obtenga el cuidado personal de los hijos y es importante considerar que para solicitarlo debe contar con la asesoría de un abogado y entregar argumentos que justifiquen que el niño, niña o adolescente estaría mejor viviendo con usted.
En este sentido se puede recurrir a dos argumentos:
Interés del menor de edad: Siempre primará el bien superior del niño, niña o adolescente, es decir, lo que sea mejor para él o ella. Si hay una relación afectiva más cercana a un padre que al otro y el contexto económico y social puede ser positivo para el hijo/a, entonces puede considerarse un caso válido para pedir la tuición.
Farías señala que es fundamental entender que este tipo de materias no son disputas personales entre los progenitores y no hay que olvidar el bienestar del hijo. “Los niños son sujetos de derecho y el adulto responsable debe criarlo y formarlo. Esto no es una guerra, no se trata de atacar al otro, es ordenar la casa”.
Descuido del menor: si existe maltrato, descuido u otra causa justificada que afecte el bienestar del menor, entonces se puede demandar para obtener el cuidado personal del niño.
En este tipo de casos suele existir la duda de si la opinión del hijo influye en la decisión del juez. Es relevante saber que cuando existe un menor de edad involucrado el juez determinará con quien vivirá. Sin embargo, el niño, niña y adolescente tiene derecho a ser escuchado y su opinión será considerada.
¿Por qué es importante regular el cuidado personal?
Porque cada uno de los progenitores tendrá claro cuáles son sus obligaciones, podrá existir un mayor orden.
Porque cualquier cambio que se quiera realizar requerirá ser informado al Tribunal de familia y no podrá ser arbitrario. Además, se podrán solicitar medidas ante incumplimiento.
Porque las decisiones que se toman de palabra no tienen validez legal y que con el paso del tiempo las condiciones pueden cambiar y surgir los problemas.
Debe saber que, aunque no tenga el cuidado personal de sus hijos, ellos tienen derecho a mantener una relación directa y regular con sus progenitores. Para regularizar este contacto puede solicitar que se fije un régimen de visitas y así garantizar que se respete este derecho.